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Carta Paramétrica
La oposición a la reforma eléctrica 2003

Se ha insistido que el impulso del país depende en buena medida de algunas reformas estructurales. Una que ahora parece inevitable gira en torno a la industria eléctrica. En el análisis del tema existen varios elementos, uno de ellos -y nada ordinario-, es el ciudadano, quien recibirá el beneficio o perjuicio de la reforma.

Los elementos que permiten entender la posición que mantiene el público frente a la reforma eléctrica pueden analizarse en dos vertientes: 1) cómo se ha modificado la posición de los mexicanos hacia la reforma en lo que va del último año y, 2) elementos que nos ayudan a entender cambios en la posición frente al tema: habilidades para comprender mejor el argumento (escolaridad) y percepción de beneficio.

¿A favor o en contra de la reforma eléctrica?

Los mexicanos han ido disminuyendo poco a poco su rechazo a la reforma de la industria eléctrica en lo que va del último año, sin embargo, la mitad de la población aún sigue en contra.
En junio del año pasado el 60% dijo estar en oposición y, exactamente un año después, en junio de 2003 sólo 50% dice oponerse. Eso de ninguna manera quiere decir que quienes hace un año decían estar en contra ahora estén a favor.

De los 10 puntos porcentuales disminuidos, 9 puntos ahora están en el grupo que dice no saber si está a favor o en contra, ningún punto se fue a favor. La oposición del público a la reforma eléctrica está disminuyendo pero no está aumentando su apoyo.

A mayor escolaridad, mayor apoyo a la reforma eléctrica

Si un ciudadano posee herramientas analíticas que le permitan comprender mejor el debate sobre la reforma eléctrica es posible que se manifieste a favor.

Notamos que mientras aumenta la escolaridad, aumenta la probabilidad de manifestarse a favor. Esto sugiere que quienes poseen mayores elementos analíticos para comprender la reforma suelen estar más a favor, sin embargo, los bajos niveles de educación en México sin duda no harán que los ciudadanos se manifiesten a favor. Sólo baste recordar que la media educativa de nuestro país es de 7 años.

A mayor beneficio percibido, mayor apoyo a la reforma eléctrica

Los datos indican que los mexicanos perciben que serán los últimos beneficiados de la reforma y que los primeros serán los empresarios.

Cuando se percibe que el beneficio es directo, el apoyo aumenta. Tres cuartas partes de quienes perciben que habrá un beneficio para ellos se pronuncian a favor (69%), proporción que contrasta con la escasa quinta parte de la población que en promedio está a favor (21%).

Conclusión
Todo indica que el público carece de las herramientas necesarias para comprender la debatida reforma eléctrica. Si el público no está en condiciones de descifrar el propósito de la reforma, lo que le queda es poner atención al posible beneficio que representa.

En ese punto, todo indica que el ciudadano se ve a sí mismo como el último beneficiario de la reforma. Es posible que si no percibe beneficio pasará de la oposición a la indefinición, pero no a la aprobación.


*Artículo publicado en el periódico El Independiente el 6 de octubre de 2003

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